lunes, 8 de diciembre de 2014

Inmaculada Concepción

Yo no lo quito


Hoy se celebra en España la fiesta de la Inmaculada Concepción de María; fiesta de precepto en la Iglesia Católica, Patrona de España desde el año 1760, y Patrona de la Infantería Española desde el año 1892, aunque siempre se la ha considerado protectora de la Infantería española desde el 8 de diciembre de 1585 cuando se produjo el famoso "milagro de Bommel" con el Tercio de Bobadilla en Holanda. Esta historia la contamos con detalle el año pasado en este mismo Alimoche, y pueden consultarla nuestros lectores si lo desean, por lo que no vamos a insistir más sobre este tema.



Con este motivo, enviamos nuestra más cordial felicitación a todos aquellos soldados que hoy celebran su santa patrona, pues también es patrona de cuerpos auxiliares y del Estado Mayor.

En el XI Concilio de Toledo ya se tituló al rey visigodo Wamba como "Defensor de la Purísima Concepción", y a partir de él encontramos en la Historia de España otros reyes como San Fernando, Jaime I el Conquistador, el emperador Carlos I, o su hijo Felipe II, como fieles devotos de la Inmaculada y portadores en su estandarte  de su imagen  en las campañas militares.

Además, desde el siglo  XIV existen en España numerosas referencias de cofradías centradas en torno a la Inmaculada; la más antigua en Gerona, data de 1330.

En todo el territorio del Imperio Español, desde el año 1644, había sido fiesta de guardar por orden de Su Majestad Católica. Más tarde el papa Clemente VII la declaró para toda  la Iglesia Católica, y para celebrar la misa los sacerdotes españoles tienen el privilegio de vestir una casulla de color azul celeste por un privilegio que les otorgó la Santa Sede en 1864 en agradecimiento por el apoyo prestado en defensa del dogma de la Inmaculada.


sábado, 6 de diciembre de 2014

El pequeño Nicolás

Yo no lo quito

Esta vez sí que vamos a hablar de lo que esta sucediendo en España porque la prensa no termina de hablarnos del asunto conocido ya como el del "pequeño Nicolás". Un asunto que no es nada más que un reflejo de la actual sociedad española en la que cualquier cosa puede ocurrir sin que nadie piense si está bien o está mal. porque ya no distinguimos entre el bien y el mal. Que para eso estamos en democracia donde la libertad del hombre está por encima de todas las cosas. Y cuando se llega a crear un ambiente, del tipo que sea, la sociedad lo acepta sin problemas.

Esto viene a recordarnos lo que ocurrió en el año 1906 en Alemania, cuando el ambiente era muy autoritario y cualquier persona con un uniforme estaba considerado en principio como una autoridad indiscutible. Estamos hablando del caso conocido como del Capitán de Köpenik.

Köpenik era un pueblecito situado al sureste de Berlin en el que vivía un zapatero remendón que se llamaba Wilhelm Voigt, y se había quedado sin trabajo. Para resolver su situación, no se le ocurrió otra cosa que comprarse en una tienda de ropavejero un uniforme de capitán del ejército alemán y, vestido de esta guisa, se presentó en Potsdam en el cuartel del Regimiento de Granaderos nº 1 para  pusieran a su disposición a diez granaderos.


Con este acompañamiento, se presentó en la alcaldía de Köpenick, arrestó al alcalde, y "confiscó" una cantidad de 4.000 marcos que había en la caja fuerte.

El hecho de vestir un uniforme de oficial del ejército era más que suficiente para que nadie dudara de lo que aquel hombre estaba manifestando en el cuartel de Potsdam y llegasen a poner a sus órdenes a diez soldados que estaba en instrucción en aquel momento.

Aquel asunto llegó a conocimiento hasta del General Moltke, que en aquel momento era el Jefe del Estado Mayor Alemán y hasta llegó a oídos del Emperador Guillermo II. Huelga decir que diez días más tarde Wilhelm Voigt fue detenido y puesto ante un tribunal que le condenó a cuatro años de cárcel de los que sólo cumplió dos porque el Kaiser Guillermo II le concedió el indulto.

En estos momentos, delante de la entrada del ayuntamiento del viejo Köpenick se puede ver una estatua en honor de aquel zapatero que había llegado a dividir a la opinión pública sobre la peligrosidad de individuos como aquel.


Esta historia se hizo tan popular que hasta se hizo una película que se tituló "El capitán de Köpenick"
en la que el papel principal lo desempeñó el famoso actor alemán Heinz Ruhman



O sea, que ahora ya tienen nuestros peliculeros un tema para ver si se llevan algún premio de esos, y con el título de "El pequeño Nicolás".

martes, 2 de diciembre de 2014

Santa Bárbara

Yo no lo quito

Llegados al mes de diciembre, nos encontramos con que dentro de dos días tenemos en el santoral la fiesta de Santa Bárbara, patrona del Arma de Artillería, conocida antiguamente como Cuerpo de Artillería. O sea, que este jueves los artilleros celebrarán la misa en honor de su santa Patrona.  Celebración que recibirá, probablemente muchas protestas de los buenos demócratas. que son esos para los que Dios no existe, y ni que hablar de los santos.

Y en recuerdo de esta celebración, El Alimoche exhibe hoy una tarjeta de invitación a la misa de Santa Barbara que se iba a celebrar en la iglesia de San Agustin de Barcelona, y aunque no fecha el año de esta festividad, corresponde al año 1890. O sea, de hace 124 años, cuando el progenitor A de este Asno era teniente del Cuerpo de Artillería.


Y uno sospecha que este año, de tormentas meteorológicas que también vienen acompañadas de tormentas políticas, los artilleros rezarán con especial devoción aquello de:

"Tu que aplacas la fiera borrasca,
y del trueno el horrísono son.
en tu solio bordado de estrellas
de tus hijos escucha la voz."

Por si fuera poco, nuestro Papa Francisco acaba de regresar de Turquía, que fué la cuna y la tumba martirial de Santa Bárbara, que había nacido en Nicomedia, en busca de soluciones que conduzcan a una paz y se acabe la persecución que están sufriendo los cristianos en el Oriente Medio, e incluso en el más lejano.

Y como, afortunadamente, esta festividad nos justifica de no tener que hablar del pequeño Nicolás, que es el personaje que invade gran parte de la información diaria, cerramos esta página con la esperanza de que Santa Bárbara nos eche una manita. Y que no sea necesario que los cañones  tengan que actuar como ocurrió en octubre de 1934. Así que enviamos nuestra cordial felicitación a los artilleros, y cerramos por hoy.