domingo, 13 de abril de 2014

La República

Yo no lo quito


Hoy es domingo, y con él se inicia la Semana Santa, o Semana de Pasión, con la que se conmemora la Pasión de Cristo. Curiosamente, este año coincide el lunes santo con el aniversario de la proclamación de la Segunda República española, que nos cayó encima el dia 14 de abril de 1931 cuando se celebraban unas elecciones municipales y el rey Alfonso XIII decidió renunciar a la corona al conocer el resultado de las votaciones. 

Pero sería un error considerar que sólo aquello era lo que había forzado la renuncia de Alfonso XIII a la monarquia española. Y la propaganda de la recién estrenada república lo dejaba bien claro en sus carteles en los que aparecía la imagen de "madame la republique", en pelota picada, como manda el reglamento, acompañada por las imágenes de unos políticos acompañados por las de dos jóvenes capitanes que se habían sublevado en Jaca el 12 de diciembre de 1930 y morian fusilados el dia 14 tras un consejo de guerra sumarísimo en el que se juzgaba una sublevación militar dirigida por un consejo revolucionario desde Madrid, y cuyas imágenes aparecían tambien en los carteles de propaganda de la nueva república.


 Hoy son muchos en España los que piden una república, Y lo hacen paseando por las calles unas banderas tricolor que  fueron los colores que adoptó para la enseña nacional la Segunda de nuestras repúblicas, porque la primera siguió utilizando la que venía de los tiempos de Carlos III.  Pero, ¿en qué consiste eso de la República?"

Tradicionalmente se ha definido la república como la forma de gobierno de aquellos paises en los que el pueblo tiene la soberanía y la facultad de ejercitar el poder, aunque sea a través de sus elegidos que le representan. Sin embargo, lo que mejor define a la república es el imperio de la Ley, y no el imperio de los hombres.Y la ley exige que gobernantes y gobernados se sometan por igual a unos principios que son los que se establecen en la Constitución.

El problema que se nos presenta cuando vemos que la gente habla de la república es si los españoles están capacitados para convivir en una república, y bajo el imperio de la Ley. Porque si la primera de nuestras repúblicas se redujo a once meses de palos entre los distintos cantones federales que se crearon, y que llegó a tener hasta cuatro presidentes en menos de un año, el primero de los cuales, Estanislao Figueras, llegó a escaparse a París no sin antes haber declarado en el congreso que estaba: "fins als collons te tots nosaltres". la segundo, que sólo duró cinco años tampoco fué un baño de rosas.

Porque, si bien es cierto que la Segunda República terminó a causa de una guerra que duró casi tres años, tampoco es menos cierto que a los veinte dias de proclamada, concretamente el 11 de mayo de 1931, empezó con una orgía de quema de iglesias y conventos en Madrid, en Valencia, en Sevilla, en Málaga y en Cádiz. Quema por la que dijo Manuel Azaña que todas las iglesias de España no valían la uña de un sólo republicano.



Claro que en octubre de 1934 se produjo una rebelión organizada por los socialistas que tuvo que ser sofocada por un general que se llamaba Francisco Franco que estaba destinado en Mallorca y fué llamado para defender a la República


Sin contar que aquello estaba también sincronizado con la proclamación en Barcelona de la República Catalana que hizo Luis Companys el 6 de octubre de aquel mismo año.





Precisamente, tres meses antes,tal como explica el diario "EL SOCIALISTA" el 24 de junio de 1934, o sea, tres meses antes de la sublevación en Barcelona, Indalecio Prieto acompañaba a Companys en sus proyectosde insurrección.


Y como estas cosas ocurrian hace ochenta años, los que entonces las pudimos vivir las contamos a nuestros lectores, que deben ser "algo" más jóvenes que nosotros y que no son tal como les han explicado en el "cole" o en la Universidad, para conocimiento y efectos oportunos.

Y que no se extrañen si nos oyen repetir aquel versito que nosotros aprendimos de jovencitos, y que decía:

"Si pública es la mujer
que se reputa por puta
república debe ser
doblemente prostituta.
Por eso, si bien colijo,
todo aquel que se reputa
de la república hijo,
debe ser, segun se dijo,
un hijo de la gran puta."




viernes, 11 de abril de 2014

Miscelánea

Yo no lo quito


1.- La Comision Europea.

Por fin, ya podemos conocer la lista de os aspirantes a miembros de la Comision Europea que propone el partido del Gobierno. O sea, que los sociatas ya no pueden seguir indignándose por el hecho de que Mariano no lo hubiera hecho público, como han estado diciendo hasta ahora. Estamos de enhorabuena.

La Comisión Europea ha sido llamada desde hace años "el cementerio de los elefantes". Lo cierto es que como cementerio no está nada mal, porque está bastante bien remunerado. Además, cuando tienen que abandonarlo les queda un retiro nada desdeñable, que para sí quisieran muchos españoles. Un ejemplo de lo que decimos puede verse en esta lista que apareció en la prensa francesa hace algún tiempo referente a las pensiones de retiro que les queda a los altos funcionarios europeos en relación con el tiempo que han estado en plena actividad.


En este cuadro puede verse que a un simple miembro de la Comision Europea con cinco años de empleo le corresponde un retiro de 4.256 euros de vellón.Una pensionceja nada despreciable.



2.- La "musa" del cambio.

La lectura del libro de Pilar Urbano viene a recordarnos la figura de una preciosa mujer que intervino en la política del "cambio" y que constituye una de las paradojas de este historia de España tan dificil de entender. Preciosa y desgraciada al mismo tiempo, pero que por aquellos años nos alegraba la vista con su bella estampa de mujer aristocrática, culta, distinguida, y...muy desgraciada, que se llamaba Carmen Diez de Rivera e Icaza.



 Esta mujer, que había nacido en el año 1942, era hija de Sonsoles de Icaza, una mujer muy atractiva y algo ligera, que pertenecía a una aristocracia madrileña que se movía en los ambientes próximos a Franco y que brillaba en la "alta sociedad" del Madrid reconquistado al terminar la guerra. Aquella señora estaba casada con el marqués de Llanzol, que era un coronel de Caballería muy enamorado de ella, don Francisco de Paula Diez de Rivera. Pero un mal día se encontraron el cuñado de Franco, Ramón Serrano Suñer y Sonsoles, y al cabo de un año nació una niña a quien el marido dió su apellido, aunque no era hija suya. En esta foto pueden verse a la marquesa de Llanzol con dos hijas; la de la izquierda de la foto se llama Sonsoles, y la de la derecha es Carmen Diez de Rivera.


Hasta aquí una historia que no puede sorprender a nadieque sea mayor de edad, pero lo verdaderamente complicado vino más tarde porque resultó que esta muchacha se enamoró de un joven asistente a alguna de las fiestas que la alta sociedad madrileña organizaba; y el joven en cuestión resultó ser el hijo de Ramón Serrano Suñer, o sea, su hermanastro.O sea, que no se podía casar con él.

Para ella, que lo ignoraba, debió ser un golpe tremendo que cambió radicalmente su vida. Y esto explica algo tan increible como que una muchacha de la alta aristocracia, y que jamás habría llegado a pensar en la política, fuera uno de los apoyos que tuvo Santiago Carrillo y el Partido Comunista en el entorno de la Zarzuela  y de Adolfo Suárez.

De esta mujer, bella, inteligente, culta y distinguida, se ha escrito poco sobre su juventud. Uno recuerda que pudo intentar entrar en una orden religiosa y que quizás esuvo trabajando por Africa en alguna misión. Por supuesto, de devaneos amorosos, ni soñar. Y el recuerdo de esta mujer que debió sufrir mucho en vida mientras fué joven, nos vuelve a hacer pensar que en la vida pueden producirse las historias más insospechadas.

Porque esto no es un folletín. Sencillamente, es Historia.

lunes, 7 de abril de 2014

Aniversario artillero.

Yo no lo quito


Una de las noticias que estos dias se pueden leer por Internet se refiere a la celebración del doscientos quincuagésimo aniversario de la fundacion de la Academia de Artillería. Esta es la razón por la que este Asno quisiera decir algunas cosas.

Cualquiera que conozca medianamente la Historia de España, sabe que uno de los reyes de España más celebrados ha sido Carlos III, al que algunos han calificado como el mejor alcalde de Madrid.  Pues como Carlos III tuvo que venir a España desde Italia donde reinaba para ocupar, como hijo de Felipe V, la vacante de su hermano Fernando VI, una de las primeras cosas que hizo fué traerse a un militar italo-español a quien conocía mucho de su estancia en Italia. Este militar tan bien calificado por el Rey Carlos III, era don Félix Gazzola, que habia nacido en Piacenza el 25 de octubre de 1699, y más conocido como el Conde de Gazzola, que tambien lo era de Sparavia, de Cereso, de Landi y de Macineso.

El prestigio de Gazzola era tan grande tanto como militar como hombre ilustrado, que el rey le encargó la misión de reorganizar y reformar la artillería española, y el mismo 2 de agosto de 1761, cuando llevaba dos años como rey de España le nombró Teniente General de los Reales Ejércitos, y lo puso al frente de la Inspección General de la Artillería.


Lo primero que hizo fué ordenar la extinción de  las Academias de Artillería de Barcelona y la de  Cádiz en el año 1762 y disponer la supresión de los cadetes de regimiento, trasladando el material de enseñanza al Alcázar de Segovia. Pero la Academia de Segovia no pudo abrirse aquel año a causa de la guerra de Portugal, aquella que se llamó, "de las naranjas" que nos dió poca gloria aunque nos quedamos con la plaza de Olivenza; y ello retrasó la creación del Colegio de Artillería de Segovia, que tuvo que abrirse en 1764.

El Conde de Gazzola creó, de este modo, el cuerpo facultativo de oficiales de artillería, a cuyo cuerpo no se podía llegar sin poseer las cualidades de ciencia y nobleza, y puso como método de estudio los conocimientos artilleros más adelantados de Europa. Para ello acudió a verdaderas eminencias como el erudito don Vicente de Los Rios, el jesuita Antonio Eximeno, que pronunció la oración inaugural del Colegio, y tuvo la idea de invitar al químico francés Lavoisier, que no quiso aceptar la invitación; cosa que le costó la cabeza porque lo guillotinaron en París en plena revolución de la Liberté, Egalité y Fraternité. En su lugar vino a Segovia como profesor  otro químico francés, Louis Proust, que en los laboratorios del Colegio de Artillería  demostró su ley de proporciones fijas.

A lo largo de sus 250 años de existencia lo que ahora se denomina Academia de Artillería, pero que empezó su andadura en el Alcázar Segoviano hasta que un incendio obligó a trasladar la Academia al caserón de San Francisco donde ahora se encuentra, ha sufrido muchas vicisitudes. No hace falta explicarlas porque media vida la pasó en el Siglo XIX, a partir de la invasión napoleónica y todo lo que ha venido después.

En esta foto, que es del año 1951, puede verse a la Academia de Artillería formada en la Plaza Mayor de Segovia con motivo de una festividad de Santa Bárbara.