viernes, 14 de febrero de 2014

Sobre las noticias

Yo no lo quito


Que la prensa de papel anda mal no es un secreto para nadie. Deben ser cosas de la modernidad. Pero también ocurre que a veces la prensa pierde el tiempo dando noticias que no son tales. Por ejemplo, si un perro muerde a una persona, eso no es noticia porque es algo que ocutrre con cierta frecuencia: lo que sí sería noticia es que un hombre mordiera a un perro.

Pues ahora nos vienen con la noticia de que la Vicepresidenta de las Cortes Españolas, doña Celia Villalobos, diputada del PP acaba de votar  contra el proyecto de ley contra el aborto. Y hasta parece que la van a multar con unos cuantos euros. Tampoco demasiados. Lo cual no es noticia porque cualquiera que tuviera un dedo de frente, lo menos que podría esperar es que esta diputada hiciera lo contrario.

Esta malagueña que vivió en Arroyo de la Miel, que es una pedanía de Benalmádena y se trasladó luego a la capital malagueña, hizo sos estudios de bachillerato en el colegio de las Jesuitinas de Málaga y luego se trasladó a Sevilla para estudiar la carrera de Derecho. Carrera que tuvo que abandonar al tener su primer hijo y se puso a trabajar como dependienta en una tienda de Vogue.Entusiasta luchadora antifranquista, estuvo muy próxima a partidos de izquierda , y de vuelta a Málaga fué funcionaria en los años 70.

Luego se trasladó a Madrid acompañando a su marido, Pedro Arriola, asesor de José Maria Aznar, con empleo en la CEOE. En los años 80 empezó a trabajar con Alianza Popular y con la ayuda de Manuel Fraga regresó a Málaga en 1986 como candidata al Congreso.



Calificada como librepensadora en materia de costumbres, no sólo no disimula, sino que hace alarde de sus ideas feministas y en una ocasión se ausentó del Congreso para no votar contra la ampliación del aborto. Aznar le pidió que fuera eurodiputada en 1994. En Bruselas cometió dos errores; el primero quitarse un año y el segundo poner en su curriculum el título de una carrera que no tenía terminada, sino apenas iniciada.


Tras haber sido alcaldesa de Málaga, ahora la tenemos como vicepresidenta del Congreso de los Diputados, y en algún caso sustituta del Presidente


En varias ocasiones, esta mujer, esposa del asesor político de Rajoy, ha recibido muestras de consideración por parte del Presidente que ahora se ve obligado a imponerle una multa.

Personajes de esta catadura son las que están quitando votos al PP.


Que cada palo aguante su vela.

martes, 11 de febrero de 2014

Sobre la verdad y la mentira.

Yo no lo quito


Parece que fué Bismark el autor de aquella frase que decía que nunca se miente más que antes de las elecciones, durante la guerra y después de una cacería.

De las elecciones ni siquiera vamos a hablar, de las cacerías tampoco, y de la guerra no vale la pena que hablemos porque es tan notorio que no puede menos que hacernos reir lo mucho que se ha escrito, y de lo que en España tenemos muchas puebas los que hemos tenido que leer lo que contaba por España la prensa de guerra, y de lo que vamos a dar solamente algunos ejemplos que harán sonreir a muchos de nuestros lectores.

Asi, la Vanguardia daba en Octubre de 1936 esta noticia


Y mucho antes había dado esta otra


Pero ya se sabe que estas cosas se hacen para dar moral a las tropas y a la población civil, cosas ambas que contribuyen a reforzar la moral de combate. Pero lo que es imperdonable es que de esta labor de ocultación de la verdad y de difusión noticias falsas se encarguen unos señores que se autotitulan historiadores que, además, se dedican a ocultar la verdad aunque no mientan y disimulen. Por ejemplo, este es el caso de un libro obra del "historiador" Gabriel Jackson que la hija de este Asno tuvo que comprarse en la Universidad de Barcelona para aprobar una asignatura de su carrera.




En este libro se explica que en el asedio del Alcázar  "se produjeron desperfectos". Y lo gracioso del caso es que no mentía porque desperfectos, ciertamente, los hubo




En otros casos ocurre que el que escribe desconoce muchos detalles de lo que está hablando. Esto no quiere decir que mienta, por supuesto, pero el desconocimiento de las cosas hace que interprete erróneamente aquello de lo que está hablando. Por eso, buena cosa es iluminarle con detalles para él desconocidos.

Son muchos los escritores que han comentado lo vergonzoso del consejo de guerra a que fué sometido Vicente Rojo por el delito de "rebelión", pero es conveniente aclarar lo que realmente sucedió. Y fué lo siguiente:

La venida del general Vicente Rojo a España por "enfermedad" en el año 1957 había sido pactada por el gobierno de Franco con el general Rojo; y una vez en España no pisó jamás una cárcel. Vivió en Madrid en casa de su suegro (un conocido hombre de derechas dentro de una familia católica), y para asistir al Consejo de Guerra se levantaba por la mañana, hacía las declaraciones que le demandaban, y regresaba a su casa.

Como ocurre en todos los Consejos de Guerra, le fué asignado un defensor, que en este caso fué un joven Teniente de la IX Promoción de la Academia General Militar que poco trabajo tuvo que realizar porque la absolución inmediata ya estaba pactada.Y el general fué absuelto. Por cierto, que aquel joven teniente era pariente de Julian Besteiro.



Otro conocido personaje que destacó a lo largo de la Guerra Civil en el bando del Ejército Popular donde alcanzó el grado de Teniente Coronel y Jefe de un Cuerpo de Ejército en la Batalla del Ebro, fué Manuel Tagüeña, un joven licenciado en Fisica y Matemáticas que perteneció al Partido Comunista, fué Teniente Coronel en el Ejercito Soviético, y desengañado de todo aquel tinglado por el que había estado luchando, se exilió en Méjico.

Manuel Tagüeña Dejó escrito un libro titulado "Testimonio de dos guerras" y, gracias a los buenos oficios de Joaquin Juste, representante español en Méjico, pudo regresar a España en 1960 para ver por última vez a su madre, que estaba enferma. Estuvo aquí cinco años en espera de documentación, y decidió regresar a Méjico, prefiriendo ser un "vencido" que un "arrepentido", declinando la ayuda que le ofrecía el gobierno español.

Y de casos como estos está llena la historia de la guerra civil española. Por eso este Asno se va a permitir aclarar otro caso que, aunque de lejos, le afecta personalmente porque se trata de un señor a quien la que con el tiempo iba a ser su suegra llamaba "el tio Juan". Y se trata del General Juan Hernández Sarabia, artillero,  feroz antiprimorriverista, enamorado, "intelectualmente" por supuesto, de Manuel Azaña a quien acompañó hasta el dia de su muerte y, encima, católico y terciario carmelita. En nuestra casa siempre se pensó que la conversión de Azaña, que murió con los auxilios espirituales de la Iglesia Católica en su retiro de Montauban, se debió en gran medida a la acción de su amigo Juan Hernandez Saravia. Este no quiso regresar a España desde su exilio en Méjico, aunque sí lo hizo  su esposa que deseó morir en su tierra natal y a la que no se le puso ninguna pega.

Estas cosas ocurrían, pero no se quiere hablar de ellas.

Pero como uno de los temas de esta amistosa , e incluso cordial, discrepancia entre el viejo soldado del siglo pasado y el joven soldado del siglo actual, es, precisamente, la pobre opinión que este Asno tiene del general Vicente Rojo en lo que se refiere a su acción militar, baste decir que no se trata solamente de una opinión exclusivamete personal.

Durante nuestra guerra civil hubo en las filas republicanas otro militar, Diplomado de Estado Mayor, como Rojo, y también antiguo profesor de la Academia de Infantería, y de la Escuela de Guerra. que se llamó Vicente Guarner Vivancos, menorquín, y que tuvo su mando especialmente en Cataluña.

Vicente Guarner
 
Este confiesa que en 1938, cuando se le nombra Director de la Escuela de Estado Mayor, tiene que presentarse ante el presidentre Manuel Azaña, quien le pide su opinión sobre el curso de la guerra, y le da su opinión, que es muy negativa.

a)En primer lugar urge limitar las atribuciones de los comisarios políticos en el frente, y b) Imponer drásticos cambios en el Estado Mayor, donde Guarner propone sustituir a Vicente Rojo por otro hombre que se llama Joaquin Pérez Salas. Porque, en opinión de Guarner tienen una infantería improvisada que no marcha, que no sabe tirar y que ignora el aprovechamiento del terreno. Lo que indica que, en opinión de Guarner, todavía no se ha conseguido llegar a disponer de un Ejército adecuado tras casi dos años de guerra en los que el Jefe del Estado Mayor ha sido Vicente Rojo, de cuyo fracaso, por supuesto, él no ha sido el principal responsable, pero que tampoco le convierte en un gran organizador, como ahora se pretende.

Lo que llama la atención es que Guarner proponga a Joaquín Pérez Salas como Jefe del Estado Mayor del Ejército. Un desconocido para muchos de los que han escrito últimamente sobre la guerra civil española. ¿Quien será este señor? Pues vamos a aclararlo.

Los hermanos Pérez Salas eran cinco militares. Cuatro combatieron en el ejército republicano y uno, Julio, en el nacional llegando a alcanzar el grado de General de División al final de su carrera. Sin embargo, el más notable de ellos fué, precisamente, Joaquin, que fué un personaje singular. Singular como artillero, porque fué el número uno de su promoción, de lo que da cuenta esta fotografía tomada en el patio de órdenes de la Academia de Segovia.


Singular, también porque el general sublevado Gonzalo Queipo de Llano, que está en Sevilla,  llega a decir de él:

" Lástima que tan buen jefe como Pérez Salas esté al lado de los rojos. Siento mucho tener que fusilarlo, pero me veré obligado a hacerlo".

Porque  la única batalla que de verdad ganaron los rojos a lo largo de toda la guerra la ganó Pérez Salas en Pozoblanco. Y por ello se le propuso para la medalla laureada de Madrid. Medalla que, por supuesto no se le concedió, porque la singularidad de este hombre le hacía odiar a los comunistas, procuró salvar la vida de gentes de derechas, y demostraba constantemente su personalidad negándose a utilizar los distintivos del Ejército Popular, llevamdo sus estrellas de Coronel hasta el momento de su muerte. Además, se negó a ir al exilio pudiendo hacerlo en un barco que le llevaría a Méjico. 

Entre las cosas que llegó a hacer para ganarse la animadversión de los comunistas es que en el frente de Córdoba frenó un avance de Queipo de Llano pero destituyendo primero al Jefe de la brigada de milicianos que era el pintor mejicano David Alvaro Siqueiros elevado a este rango por sus méritos comunistas, que aumentaron posteriormente al unirse al grupo de asesinos de Trotsky en Méjico. En esta foto aparece a la izquierda, acompañado por el coronel tambien mejicano Gómez, el año 1937.

Sobre la batalla de Teruel que, según muchos fué un éxito estratégico porque impidió que Franco se lanzase sobre Madrid y que terminó con la llegada de las tropas de Camilo Alonso Vega al Mediterráneo, dividiendo en dos la zona roja, conviene saber que para tomar una pequeña ciudad aragonesa que ya se había intentado tomar anteriormente al principio de la guerra, se puso a las órdenes de Hernandez Sarabia un ejército formado por cinco Cuerpos de Ejército; el XVIII, el XIX, el XX, el XXII y el XIII con un total de doce Divisiones. En reserva estaba el V Cuerpo de Modesto y el XXI de Perea. No tenian que intervenir tropas internacionales, aunque algunas se vieron obligadas a entrar en otras reservas.

La sorpresa fué absoluta y las pocas tropas que defendian el frente fueron arrolladas. El primer día se hicieron 500 prisioneros y se capturaron algunas piezas de artillería, profuindizándose algunos kilómetros y cortándose la carretera de Teruel a Zaragoza.Fué una victoria por aplastamiento que se desarrolló a finales de diciembre de  1937 y que terminó con la entrada en Teruel donde se estuvo luchndo hasta el 8 de enero de 1938. La reacción de Franco  fué tal, que el 30 de enero se tuvo que evacuar la ciudad y el 20 de febrero Hernandez Saravia no tiene más remedio que ordenar la retirada. Guarner dice que en aquella ofensiva había división a la que le faltaban 3000 hombres y que incluso hubo baterias de artillería de una sola pieza, y que "La desmoralización de las unidades que cedieron en Teruel, condenaba también la política militar seguida hasta entonces".



Teruel estuvo pocos dias en manos republicanas. pero lo suficiente para que se fotografiase la Pasionaria. La guerra se alargaría un año más.


¿De ello era responsable solamente Vicente Rojo? Ciertamente no. Pero lo que no es admisible es que se le presente ante los ojos del lector como un genio de la guerra.

Por cierto. Un nieto del general Rojo ha escrito una biografía de su abuelo que ha sido galardonada con el XVIII Premio Comillas de Biografía., Autobiografía y Memorias. Para conocimiento de nuestros lectores, les diremos que las autoridades que han formado el jurado han sido Jorge Semprun, Miguel Angel Aguilar, Santos Juliá, Enrique Krauze y Antonio López Lamadrid en representación de la Editorial Tusquets. Creemos que no necesitan presentación.

domingo, 9 de febrero de 2014

Amistosa polémica

Yo no lo quito


Este Asno ha recibido hace unas horas una ligera reconvención de uno de nuestros lectores, considerando que ha sido demasiado cruel con la figura del general Vicente Rojo, a quien los "escribidores" de la memoria histórica consideran "el perfeto militar" como diría cierto escritor del siglo XVII, y poco menos que un héroe de la defensa de Madrid durante nuestra guerra civil.

Desde el primer momento, este Asno empezó diciendo que la actitud de Rojo es uno de los enigmas más difíciles de entender de nuestra época. Epoca, que fué la mía, porque fué la que estuve viviendo dia a día en zona roja y en la que tuve ocasión de ver cadáveres de asesinados, heridos de bombardeos, y hasta tuve que sufrir una buena rociada de bombas de los Savoia o Caproni que llegaban a la luz del dia para bombardear el puerto de Barcelona. Yo me encontraba cerca de la Plaza del Teatro y las veía caer brillando. a la luz del sol. Y algunas bien cerca me cayeron y, por la misericordia de Dios, sólo pudieron llenarme de polvo blanco una cazadora azul que llevaba puesta.

Pero no vay a hablar de mis experiencias, sino de lo que he escrito y de lo que han escrito otros. Sobre todo, por muchos que no llegaron a conocer aquella tragedia y que ahora no dicen más que sus "verdades".La crítica está dirigida más hacia esta gente que contra Rojo, porque el personaje sigue siendo para este Asno un enigma muy dificil de comprender.

Vicente Rojo tuvo que vivir los años de la Segunda República Española como cualquier otro ciudadano. Y no podemos creerle tan tonto como para no enterarse de que, tan pronto como se proclamó la república, lo primero digno de contarse es  lo que sucedió a los veinte dias de proclamada, que fué el incendio simultáneo de varias iglesias e instituciones religiosas con destrucción de bibliotecas, imágenes, y hasta el famoso Cristo de Mena en Málaga, del que no quedó más que una pierna, si la memoria no nos falla. Había empezado una revolución anticlerical y marxista. Y no deja de ser curioso que un periódico alemán, de la República de Weimar publicase esta foto en la que se saluda a la "spanische revolution" en abril de 1931

  

La prensa del momento atribuyó los incidentes a una provocación de los monárquicos en Madrid. Pero lo que no explicó es si los incendios simultáneos de Malaga, Valencia, Sevilla, Cádiz, Murcia y algunos otros también fueron provocados desde el círculo monárquico de Madrid.



 No sabemos si el entonces Capitán Vicente Rojo se enteraría de que para cortar de golpe aquella "jornada laica" tuvo que salir a la calle a leer personalmente el bando declarando el estado de guerra el propio Jefe de la 1ª Division Militar de Madrid, el general republicano Gonzalo Queipo de Llano, que acababa de llegar de Portugal a donde había huido con Ramon Franco por haberse sublevado contra la monarquía en diciembre de 1930 en el aeródromo de Cuatro Vientos. Acción que estaba coordinadaz con la sublevación de Jaca, pero que también fracasó.


 Por eso no es de extrañar que en los carteles de la República, en los que aparecieron las imágenes de Galán y García Hernández, fusilados el 13  de diciembre de 1930 como mártires de la naciente república, no aparezcan las de Ramón Franco ni Queipo de Llano, que pudieron huir a Portugal, y más tarde decidieron combatir contra la República.




El 18 de julio de 1931, cuatro dias después de la apertura de las Cortes Constituyentes, se produce en la provincia de Sevilla una huelga general  en la que los sindicatos anarquistas intervienen con una violencia inusitada. Desde terrazas y azoteas de casas sevillanas se hace fuego contra las fuerzas de orden público que transitaban por las calles. Aquello, al cabo de cuatro dias, se redrudece con la llegada de obreros de la provincia. La reacción del gobierno es hacer intervenir a la autoridad militar, y el dia 24 se restablece la normalidad.

Fué el primer ataque a la República recien nacida y en el que mueren cuatro revolucionarios a los que se les aplica la "ley de fugas" y se manda  una pieza de Artillería  de 7,5 Schneider para destruir un local desde el que se había estado disparando contra la fuerza pública.. Era la Casa de Cornelio, una taberna próxim a la puerta de la Macarena en la que se reunian con frecuencia anarquistas, y desde la cual se había estado haciendo fuego contra las fuerzas del orden. Antes de disparar se desalojó la casa y las adyacentes, pero la casa recibió un par de cañonazos.

Era el primer acto revolucionario contra la República. El anterior fué "solamente" contra la Iglesia.



No vamos a ir desgranando dia por día todo lo que estaba ocurriendo en España, porque no tenemos tiempo para ello, pero lo que ahora estamos viviendo no puede hacernos olvidar el problema del Estatuto Catalán.

El 14 de abril de 1931, Maciá había proclamado desde el Palacio de la Generalidad, una República catalana dentro de una inexistente Federación Ibérica. En cuanto se enteró el Gobierno Provisional de lo que Maciá habia hecho, envió a Barcelona a tres ministros, dos de ellos catalanes como Nicolau d´Olver y Marcelino Domingo, junto con Fernando de los Rios, que fué quien propuso el nombre de Generalidad de Cataluña, quizás recordando aquella antigua denominación de la "Diputació del General", a la que algunos habían llegado a calificar antaño como  "una casa de perdició".

Estamos hablando del año 1931. El mismo año en que Azaña declaró que España habia dejado de ser católica.


La República se había cargado diez y nueve siglos de la Historia de España. Durante la República se estuvo persiguiendo implacablemente a la Iglesia católica desde panfletos indecentes como Fray Lazo, La Traca, y otros que no vale la pena nombrar.En ellos se criticaba a la Iglesia y se la acusaba de robar al desgraciado pueblo español. Y a partir de 1936 se desarrolló en España la mayor persecucion que había sufrido la Iglesia desde los tiempos de Diocleciano.

Parece que todo ello estaba justificado.

Y para terminar estas lineas, uno de los ministros de aquella República que más ha perseguido a la Iglesia, había sido bautizado con el nombre de uno de los siete varones apostólicos que fundaron en la Bética la primera Iglesia Cristiana. Se llamaba Indalecio.

Ironias de la Historia.