miércoles, 2 de diciembre de 2009

Las tribulaciones de Zapatero

Las últimas noticias que nos llegan de Mauritania no nos han hecho ninguna gracia. Ni a nosotros, ni a ninguno de los españoles decentes- que todavía quedan- lo que pueda suceder con esos secuestrados por no se sabe quien, aunque se sospecha que son radicales islamistas, quizás de Al Qaida. Eso ya se verá.
Tampoco queremos comentar lo dicho por Soraya Saenz de Santamaría, cuando afirma que no va a tocar el asunto del Alacrama para no liar más las cosas. En cuanto a Esperanza Aguirre, creemos que dice la verdad cuando afirma que los marinos españoles recibieron orden de no hacer fuego sobre los dos secuestradores detenidos. Y lo creemos porque esa ha sido siempre la actitud de Zapatero y sus adláteres.
Del inefable Bono ¿qué vamos a decir? Porque la labor de un Ministro de Defensa es defender a sus ciudadanos; y si el Ministro dice que prefiere morir a matar, está faltando a su obligación de defender por todos los medios a su alcance la vida de sus ciudadanos. Y, por si fuera poco, está insultando a los soldados a sus órdenes porque "matan", olvidando que también mueren. Y no matan por su gusto, sino porque su misión es actuar en defensa de los españoles. Esos a los que el Sr. Bono no quiere defender. Como decía un italiano amigo mío; "Preferisco la morte". Pero lo cierto es que estamos en manos de esta tropa.

Precisamente, hace pocos dias se han cumplido cinco años de la visita que Zapatero hizo a Nueva York para hablar en las Naciones Unidas. Fué el 21 de septiembre de 2004. Y en la hemerotecas hay constancia de ello. Esto es de La Vanguardia.






Aquel mismo día Edurne Uriarte escribió en ABC el siguiente artículo:

"La posición en política internacional que defiende esta semana en Naciones Unidas JoséLuis Rodriguez Zapatero contiene todos los ingredientes del pacifismo más políticamente correcto. Y la simplificación m itinera que realizó José Blanco sobre sus objetivos en la ONU resume en realidad su filosofía más profunda: "El Presidente sustituirá las guerras preventivas por la guerra contra el hambre" Es decir, no a las guerras, y, contra la violencia,soluciones políticas que combatan las causas, frente al militarismo de Bush o de Aznar, pacifismo.

Si unimos las declaraciones de Blanco a las declaraciones de Zapatero de los últimos meses, insistencia en que hay que luchar contra el terrorismo con medidas políticas, énfasis en las causas, crítica a las medidas militares, negativa a utilizar los términos de terrorismo fundamentalista o islamista o sugerencia de que una retirada de las tropas extranjeras facilitará la pacificación de Irak, tendremos el cóctel completo de las soluciones pacifistas de este Gobierno y, sobre todo, sus limitaciones.

Zapatero insiste en las medidas políticas contra el terrorismo porque considera que su origen principal está en la pobreza y la opresión. Evita el término de islamismo porque piensa que el fanatismo es una consecuencia de lo anterior y no una causa con vida propia. Y, en la linea del pacifismo más correcto, rehuye las medidas de fuerza; el concepto de militar, o no está en su discurso, o tiene un sentido negativo. En su horizonte, no hay soldados, no hay disparos, no hay sangre.

El problema de esta interpretación es que el objeto interpretado, el terrorismo fundamentalista, es totalmente indiferente a la receta pacifista. No es sensible a las medidas sociales o de liberalización politica porque su motivación fundamental, el islamismo, es independiente de las causas sociales y políticas con las que algunos lo quieren asociar. Y, en su horizonte, solo hay crimen y sangre.

Por eso, la politica exterior amable que Zapatero desea contraponer a la agresividad americana o a la del anterior Gobierno contiene muchas medidas complementarias positivas, pero ninguna útil para enfrentarse al núcleo de la violencia fanatizada. Porque en ese punto es preciso hablar de las medidas de fuerza que tanto evita Zapatero. Y los excesos militaristas de otros se convierten en los defectos pacifistas de nuestro Presidente.

Pero, además, no está muy claro el lugar de España en sus consejos sobre multilateralismo y soluciones políticas. Y me refiero al lugar en la amenaza. Porque temo que, a pesar del 11 M, Zapatero ofrece lineas de acción sin haber asumido que tambien para España, y no sólo los Estados Unidos, el terrorismo constituye la amenaza principal. Su pacifismo minusvalora la causa central y, probablemente, confunde la dirección y las dimensiones de la amenaza y la inevitable imbricación de España en una guerra que el fundamenmtalismo ha declarado, a pesar del pacifismo."

Pues en estas manos estamos. Y que Dios nos ampare.


Otro asunto

Hace poco publicábamos la efemérides del dia 20 de noviembre de 2009 de la Orden del Dia de la Unidad española destacada en El Libano.

Hoy publicamos la rectificación hecha en la orden del dia 26. Veanla aquí

rectificación que se hace en cumplimiento de una orden recibida.

Buen tema para la "memoria histérica".

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