martes, 29 de julio de 2014

Farsantes

Yo no lo quito

"He aqui el tinglado de la antigua farsa...." Con estas palabras comenzaba Jacinto Benavente el prólogo de su obra "Los intereses creados", y ya todos estamos metidos en ella como los viejos polichinelas  de trapo del Arte Italiano que pretendía divertirnos con sus niñerías.

Ahora intentamos engañar a la gente poniendo cara de asombro al publicarse lo que ya sabíamos todos desde hace años, cuando ocho jueces, en 1984 intentaron juzgar a los componentes de Banca Catalana entre los que se encontraba su presidente Jordi Pujol. Treinta años han transurrido desde entonces, y ya era del dominio público aquella frase más reciente de Pasqual Maragall en la que se imputaba a CiU aquello del 3 % que todo Barcelona sabía de sobras, y que a aquellas alturas no escandalizó a nadie, sino que hizo aparecer en muchas caras una sonrisa de satisfactoria complicidad.

Pero si alguna imagen puede darse de la hipocresía de nuestros autonómicos presidentes, valgan estas dos en las que aparecen sendos presidentes de la Generalidad de Cataluña tocados con la barretina, prenda que hasta ahora no había sido utilizada jamás por ninguno de los anteriores, llaménse Maciá, Companys o Tarradellas. Los del exilio más vale que los olvidemos porque si se la hubieran puesto se habrían reido de ellos.

                                  

Lo más curioso del caso es que en ambas aparece escrito "Confraría Baterrinaire" cuando en realidad debería decir "Confraria Barretinaire". Todo ello siempre como demostración de un amor infinito hacia el pueblo catalán.

También, y por tratarse de otro tinglado informativo, hoy hemos decidido no hablar del derribo de un avión de Malaysia Airlines en Ucrania, que el Presidente de los EEUU atribuyó a las pocas horas de producirse el suceso a Vladimir Putin, cuando han transcurrido ya más de diez días y no se dispone todavía de ninguna prueba que pueda demostrarlo ante ningún tribunal. Máxime cuando el Primer Ministro ucraniano ha tenido que dimitir mientras sus tropas combaten en el Este. Pero la mentira sigue su ritmo inalterado



porque así lo exige aquel Ministerio de la Verdad, del que hablaba el autor de "Rebelión en la granja".


Un detalle curioso nos lo proporciona hoy la prensa catalana. Mientras El Punt.Avui y Ara.cat que son diarios del partido CIU financiados por la Generalidad informan en sus primeas planas arremetiendo contra Pujol, que es el que les ha chafado "el guitarro" independentista, La Vanguardia, que también se edita en catalán previa remuneración de la Conselleria de Finançes, se limita a hablar de la prohibición de Felipe VI a su familia para desempeñar cargos en la empresa privada. Y es que mientras unos viven de la política, otros viven de la economía.


                 

O sea, el tinglado de la antigua farsa.

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